Flotadores de semirrígidas
Más de diez años sustituyendo y pegando flotadores en semirrígidas de hasta 8 metros de eslora.
Cuándo hay que actuar
El flotador es la parte de la semirrígida que más sufre: sol, sal, roces y años. Estas son las señales de que necesita el taller:
- Pierde aire y hay que inflarlo cada vez más a menudo.
- Se ha despegado del casco en alguna zona o se abren las uniones.
- El tejido está cuarteado, pegajoso o descolorido.
- Tiene pinchazos o rasgaduras que un parche ya no resuelve.
Cuando el flotador está al final de su vida, sustituirlo devuelve la semirrígida a su estado original por mucho menos de lo que cuesta un barco nuevo.
Cómo lo hacemos
1. Valoración
Vemos la semirrígida en el taller y te decimos si conviene reparar la zona dañada o sustituir el flotador completo.
2. Retirada y preparación
Retiramos el flotador antiguo y preparamos el casco: limpieza, lijado y eliminación de restos de adhesivo.
3. Pegado y comprobación
Pegamos el nuevo flotador al casco, repasamos todas las uniones y comprobamos la estanqueidad antes de entregarlo.
Trabajamos semirrígidas de hasta 8 metros de eslora. Llámanos con la marca, el modelo y la eslora de tu embarcación y te orientamos sobre plazos y presupuesto.
